Hablando de pepinos


Hace unos días que las portadas de los diarios europeos nos muestran la imagen del nuevo enemigo público número uno: un pepino. El elemento en cuestión, según afirmaban los medios de masas, era el responsable de la muerte de varias personas en Alemania y una en Suecia, debido a la infección causada por una poderosa y temidísima bacteria, E.coli, que está afectando a unas 1.400 personas en todo el país. Desde el primer momento, las autoridades sanitarias alemanas no dudaron en señalar a la verdura española como único responsable de la crisis y se apresuraron a recomendar al consumidor que no ingiriera frutas ni verduras crudas, desatando el pánico entre los consumidores y frenando las ventas del producto en toda Europa.

Hoy, cinco días después de la publicación de los primeros titulares, Bruselas, capital del país que ayer bloqueaba toda importación de pepinos provenientes de España, solicitaba discreción y el cese de acusaciones hasta que se dieran a conocer los resultados de los primeros análisis de laboratorio. Demasiado tarde. Precisamente hoy dichos resultados revelaban que “los pepinos no tenían la culpa”.

Lamentablemente, España, que lleva años sirviendo de huerto a los países centroeuropeos, ha sido la primera y peor parada víctima colateral de esta bacteria. Ayer, Rusia se unía a Bélgica, Austria y Alemania en la lista de los países que han prohibido o parcialmente bloqueado la importación de hortalizas frescas provenientes de España. Estas restricciones y la cancelación de contratos para el verano están provocando la pérdida de unos doscientos millones de euros semanales en frutas y hortalizas que, si nada lo remedia, se pudrirán en su lugar de origen sin que un solo comprador se atreva a sacar provecho de ellas. El esquema es sencillo y me recuerda al caso de los PIGS, en el que se utilizó el insultante término para desacreditar, hundir en la bolsa y responsabilizar de la desgracia de todo un continente a nada menos que cuatro países. También en este caso, un dedo señala, la prensa se hace eco de una acusación infundada, cunde el pánico y se desencadena un desastre económico.

Sin embargo, el caso de los pepinos resulta más revelador, ya que, una vez más, pone en evidencia la fragilidad de nuestro complejo sistema alimentario. ¿Por qué los unos y los otros dependemos de un mercado tan poco resiliente, en el que una acusación infundada y difundida por los medios vacía la sección de hortalizas de los supermercados centroeuropeos y paraliza las exportaciones de un país agrícola? ¿Por qué están los países más fríos rechazando sus productos locales y de temporada y demandando frutas y hortalizas (por lo general insípidas y con una importante carga química) que deben recorrer miles de kilómetros hasta llegar a sus platos?

Hoy, desde Alemania nos anunciaban que siguen en pie las investigaciones para detectar y frenar la fuente de infección por E.coli. En espera de más resultados, cabe preguntarse por qué en ningún lugar se hace mención al hecho de que los carritos de la compra (que todo el mundo toca con sus manos y cuyos barrotes chupan los niños mientras sus madres escogen sus alimentos, por lo general enlatados y provenientes de cualquier rincón del planeta) estàn plagados de E.coli. También sería interesante que los medios de comunicación nos hicieran saber que la bacteria encontrada en las personas afectadas era mucho más agresiva que la cepa convencional y, además, resistente a los antibióticos. Quizás deberían explicarnos cómo las bacterias se hacen resistentes a los antibióticos, qué tienen que ver las grandes industrias de la alimentación en el proceso y qué papel desempeñan nuestras autoridades en todo ello.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s