¿Vegetarianos a la fuerza?


El agua es un recurso natural escaso, es obvio, no es ninguna falacia lanzada por los pesimistas para meter el miedo en el cuerpo de la gente. El agua, además de ser indispensable para la salud humana lo es para cultivar alimentos y alimentar a los más de 7.000 millones de habitantes que tiene el planeta en la actualidad. Desgraciadamente, no existe una voluntad política ni un sano y real interés en que el agua potable sea un derecho universal para todo ser humano sea cual sea su raza o país. Pero el agua también sirve para cultivar plantas que no van a servir de alimentos a las personas sino que se utilizarán para alimentar animales que luego se convertirán en carne que, esa sí, irá a parar a los comercios y alimentará a quienes puedan pagarla. Porque no todo el mundo tiene acceso a la carne de forma habitual, este alimento sigue siendo un lujo para muchas personas (actualmente las proteínas de origen animal suponen un 20% de la dieta media de todos los habitantes del planeta).

En 2050, se espera que la población mundial alcance los 9.000 millones de personas. Para entonces, el aporte proteínico de origen animal, siguiendo la actual tendencia de los hábitos alimentarios occidentales y teniendo en cuenta el agua que se necesita para alimentar todos esos animales, no podrá pasar del 5%. Por lo tanto, para evitar catastróficas penurias alimentarias en todo el mundo, los países ricos, que son los que consumen y han consumido la mayor cantidad de productos cárnicos desde siempre, tendrán que pasar a una dieta prácticamente vegetariana. En 2050 no habrá suficiente agua disponible para cultivar alimentos con los que alimentar a toda la población mundial. A esto hay que añadir los efectos que ya está causando el cambio climático, especialmente las sequías que reducen las cosechas de cereales agravando el problema enormemente.
Recientemente la ONU publicaba un informe en el que desvelaba el aumento de la producción de alimentos necesaria para alimentar a la creciente población a mediados de siglo. El mundo deberá, según la ONU, incrementar un 70% la producción de alimentos para cumplir con la demanda. ¿Con qué agua se deberá conseguir este enorme aumento de la producción?

Actualmente en el mundo hay 1.000 millones de personas sufriendo hambruna y 2.000 millones mal o insuficientemente alimentados, todo este fracaso a pesar de que la producción de alimentos no ha cesado de aumentar y contando con que un 70% de toda el agua dulce disponible en el planeta ya se está utilizando en la agricultura.

Un tercio de las tierras de cultivo del planeta se utilizan para cultivar plantas destinadas a alimentar animales para carne. Esa superficie, cuyos cultivos sólo sirven para producir esa carne que no llega a todos los hogares del mundo, necesita una enorme cantidad de agua. Otro detalle importante es que las dietas ricas en productos animales necesitan de cinco a diez veces más agua que las dietas vegetarianas. Todos estos datos nos llevan a pensar que si la población mundial comenzara a aumentar drásticamente su consumo de vegetales y redujera el de productos cárnicos, se lograría aumentar la cantidad de recursos naturales disponibles para producir más alimentos para todos.

Además de esta conversión que ya es urgente al vegeteranismo, otro aspecto fundamental es frenar el derroche de alimentos (actualmente casi un tercio de los alimentos se pierde o se desecha cada día) y desarrollar intercambios entre aquellos países que registran excedentes alimentarios con aquellos que tienen déficit. Evidentemente el asunto de los agro combustibles habría que estudiarlo a fondo y acabar con la especulación y la sinrazón que lleva a agravar el hambre en el mundo a cambio de poder conducir automóviles.

En resumen, adoptar una dieta vegetariana ayudaría a reducir el hambre en el mundo al economizar recursos que propiciarían un aumento de la producción de alimentos. Pero hay un aspecto muy importante en todo esto: no vale cualquier dieta vegetariana, está demostrado que muchos productos vegetarianos importados de países lejanos (la mayoría de productos sustitutos de la carne están elaborados con soja importada) necesitan incluso más superficie de tierras cultivables que muchos productos cárnicos o lácteos. Para evitar esto es necesario no olvidar la importancia de comprar alimentos locales, de temporada , producidos en el área donde se vive mediante métodos agrícolas sostenibles y respetuosos con el medio ambiente.

Foto One Green Planet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s