La estafa farmacológica


Uno de cada dos medicamentos no sirve para nada. No lo digo yo, que soy un ferviente enemigo de la industria farmacéutica, lo dicen dos doctores franceses después de haber llevado a cabo un exhaustivo análisis sobre 20.000 referencias recogidas en una guía de 900 páginas que pretende compensar el marketing que lleva de a cabo de forma constante la industria farmacéutica en todo el mundo. Esta obra independiente es un riguroso trabajo que desmonta los argumentos de una industria que genera inmensos beneficios a costa de la salud humana. Según los autores, esta obra no es un libro, es un diccionario para consultarse.

4.000 medicamentos analizados, su eficacia, la evaluación de los riesgos y sus costes, consejos para prescribir, un histórico de los más graves accidentes terapéuticos, un enfoque sobre las grandes patologías etc. Los dos doctores ponen sobre la mesa un asombroso balance sobre la farmacología. El 50% de los fármacos del mercado son inútiles, el 20% mal tolerados, el 5% son % potencialmente muy peligrosos. Lo paradójico para estos dos autores es que el 75% de todos estos medicamentos son reembolsados por la seguridad social. De esta forma se derrochan entre 10 y 15 millones de euros anuales sin que se registre ninguna mejoría en la salud de los pacientes. Esta práctica o esta forma de gestionar la salud supone agrandar el déficit de la seguridad social francesa, que gasta entre 1,3 y 2 veces más que sus vecinos europeos.

Con estos números, Bernard Debré y Philippe Even, autores de esta monumental y utilísima guía, denuncian una política de salud pública contraproducente, una industria farmacéutica que enfoca sus objetivos cada vez con mayor interés hacia el beneficio económico con la complicidad de una élite médica que guarda silencio.

La prestigiosa revista francesa “Le Nouvel Observateur” ha publicado en su edición digital la Lista negra de medicamentos peligrosos, con un total de 58, entre los que hay antiinflamatorios, contraceptivos y medicamentos cardiovasculares.

Según los dos médicos, para solventar el problema económico en el sector sanitario bastaría con retirar del mercado los medicamentos peligrosos, inútiles e ineficaces. Los autores califican de dejadez, demagogia, incompetencia y corrupción las causas por las que no se soluciona el problema. Acusan directamente a la industria farmacéutica de fomentar la corrupción que propicia que cada año sus beneficios asciendan a un 20%, que en tres años y medio duplicó su capital y que en siete lo cuadruplicó.

Bernard Debré y Philippe Even fueron encargados por el anterior Presidente francés Nicolas Sarkozy para llevar a cabo una investigación sobre un medicamento (Mediator) que causó varias víctimas y sobre la situación de la medicina pública en el país.

Más información

58 medicamentos peligrosos

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