¿Somos todos cobayas de la industria agroquímica?


Muchos de vosotros sabéis quien es Monsanto, empresa que de “santa” tiene muy poco. Entre otras maldades, esta multinacional lleva tiempo introduciendo plantas genéticamente modificadas en los cultivos de todo el mundo. Estas plantas, trigo, maíz, soja etc, sólo son sensibles a los pesticidas que, claro está, fabrica también la multinacional. Por lo tanto los agricultores no sólo deben comprar sus semillas, si no todo el resto de herbicidas y demás química que le obligan a adquirir estos depredadores agroquímicos de Monsanto. Para poder comercializar estos químicos de síntesis se requieren unos permisos basados en pruebas de toxicidad que, normalmente, son realizados por la propia industria con el beneplácito de las autoridades reglamentarias. De esta forma se obtienen permisos de comercialización para productos tóxicos que dañan la salud de las personas y del medio y que ponen en serio riesgo la seguridad alimentaria de la población.

Pues bien, después de realizar test “in vivo” durante 2 años, se ha comprobado que un tipo de maíz (el NK603) tolerante al Roundup (herbicida de la casa Monsanto y el más vendido en todo el mundo), evidencia efectos tóxicos graves. El estudio, publicado hoy por la prestigiosa revista científicaa “Food and Chemical Toxicology”, revela ante todo la importancia de llevar a cabo unos análisis más profundos y duraderos que los que normalmente realizan los industriales, quienes sólo invierten 3 meses y así consiguen permiso para comercializar sus productos.

El estudio realizado por el equipo científico del Dr Séralini, del Laboratorio de Biología Molecular de la Universidad francesa de Caen, es una primicia mundial debido a que, hasta hoy en día, nadie ha llevado a cabo un análisis tan profundo sobre el efecto tóxico de los OGM y sus herbicidas asociados. Dicho equipo ya detectó hace tiempo, mediante análisis “in Vitro” , evidentes signos de toxicidad hepática y renal en productos Monsanto cuya comercialización fue autorizada por las agencias reglamentarias.

Una de las primeras sorpresas que detectó el grupo de científicos fue que las ratas con las que se hacen este tipo de pruebas (los científicos responsables de este estudio prefieren hacer estos análisis con ratas en lugar de personas, práctica que se lleva a cabo en algunos países) morían a los 4 meses (la industria, curiosamente, presentaba estudios de sólo 3 meses para obtener permisos de comercialización). Las ratas alimentadas con maíz OGM estuviera tratado o no con Roundup, morían antes que las testigo. Las hembras morían mayoritariamente a causa de tumores mamarios. La mayoría de machos morían de problemas hepáticos y renales. Los efectos metabólicos tóxicos eran debido sólo a los OGM, el Roundup, aún a pequeñas dosis, evidencia efectos muy graves sobre la salud.

Este estudio muestra de forma clara que los estudios reglamentarios presentan enormes lagunas, que son demasiado breves, incompletos, superficiales y que parece ser que se llevan a cabo expresamente para ocultar los efectos muy perjudiciales para la salud de los OGM y sus químicos asociados. Esto no es de extrañar si se tiene en cuenta que estos estudios son financiados por los productores quienes a su vez interpretan a su modo los resultados.

Esta falta de independencia y esta dejadez interesada de las autoridades competentes suponen un riesgo grande para seguridad alimentaria de la población.

Los resultados de este estudio y la experiencia, su contexto y las consecuencias sociales que conlleva, serán objeto de un libro que se publicará en Francia a finales de septiembre. “Tous Cobayes” (Todos Cobayas), escrito por Gilles-Eric Séralini, será publicado por la editorial Flammarion. La adaptación cinematográfica, de similar título será realizada por Jean Paul Joud y se estrenará el mismo día de la publicación del libro en cines franceses.

El estudio ”Long term toxicity of a Roundup herbicide and a Roundup-tolerant genetically modified maize”, se publicará hoy en las más prestigiosas revistas internacionales de toxicología alimentarias.

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